
Una etiqueta adhesiva debe convencer al consumidor, debe comunicar el valor del producto que representa a su marca.
Sin embargo, antes de apostar por ideas originales y llamativas, es fundamental contar con una buena planificación que permita crear etiquetas claras, completas y fáciles de leer, algo importante incluso en las propuestas más atrevidas. La legibilidad no es un detalle secundario, sino un factor clave para una comunicación eficaz, especialmente en los sectores alimentario, cosmético y vinícola.
Para diseñar etiquetas legibles y atractivas, es necesario tener en cuenta diversos criterios. Entre los principales se encuentran la elección de las tipografías, la claridad de la información, el contraste entre los textos y el fondo y la distribución de los espacios, reglas gráficas que, junto con la parte más creativa del trabajo, conducen a un resultado óptimo: etiquetas ordenadas, armoniosas y, al mismo tiempo, con mucha personalidad.
Veamos algunas pautas para diseñar etiquetas adhesivas. Lo principal es que sean correctas pero, sin olvidar que también pueden ser persuasivas y llamativas. Algo que podemos conseguir gracias también a la personalización en la fase de impresión.
Distribución de los espacios en la etiqueta

A la hora de diseñar una etiqueta, uno de los aspectos que siempre resulta más difícil es la gestión del espacio. La información que hay que añadir es bastante amplia, tanto la obligatoria como la complementaria. Además, si tenemos en cuenta los reclamos, las imágenes y cualquier elemento importante a nivel comunicativo, el espacio disponible es reducido, sobre todo en las etiquetas de alimentos. Por ello, es fundamental elegir correctamente las dimensiones de cada elemento y saber distribuirlos, de modo que la etiqueta final resulte clara.
Una forma de evitar confusiones es optar por la etiqueta doble: una para el frente del envase y otra para la parte posterior, una solución muy utilizada por las empresas de comida y bebida. Un ejemplo claro es la botella de vino, que casi siempre incorpora dos etiquetas.
Para realizarlas, basta con elegir el formato frente-reverso, que permite combinar y personalizar ambas etiquetas en un único proceso y en un solo pedido. En la configuración online es posible especificar las dimensiones de la etiqueta frontal y dorsal, el espacio entre ambas y el tipo de alineación. De este modo, las dos etiquetas se distribuyen en una única bobina, facilitando su aplicación tanto automática como manual.
Lo primero que verá el consumidor es la parte delantera del envase, por lo que resulta lógico colocar en ella la marca y los elementos gráficos más persuasivos, dejando la parte trasera para toda la información necesaria.
Diseñar etiquetas con una elección de tipografía y textos definidos

Cuando hay que diseñar cualquier etiqueta, la elección de la tipografía debe ser racional. Pueden coexistir diferentes tipografías, pero es preferible elegir familias similares, respetando siempre la personalidad de la marca para evitar confusión.
Ciertamente también los caracteres hablan de la marca, si queremos ser precisos, deberían definirse en función de ella antes de inclinarnos hacia los diferentes enfoques de marketing. Una tipografía serif será más adecuada para una marca con valores tradicionales y etiquetas clásicas, una sans serif y más minimalista para las más modernas. Para las marcas más particulares y enfocadas hacia un público joven y dinámico está bien atreverse con letras más originales, siempre que sean legibles.
Es importante definir una jerarquía entre los contenidos textuales, donde cada uno tendrá su propio objetivo y un cierto nivel de relevancia. Los textos obligatorios deben ser claros y limpios y aquellos más persuasivos deben ocupar una posición de relevancia. Es recomendable organizar los contenidos de manera estratégica para dirigir la atención del consumidor hacia los elementos más persuasivos, que pueden influir en su decisión de compra. Asimismo, el nombre del producto, un reclamo o cualquier rasgo diferenciador pueden destacarse durante la impresión. Con frecuencia, se recurre a acabados especiales o nobilitaciones precisamente con este objetivo.
Además de mejorar la estética general de la etiqueta, la impresión en caliente, tanto estándar como con lámina 3D, y el relieve serigráfico permiten dar un mayor peso a algunos elementos. Aplicar un ligero grosor 3D al nombre del producto, hace que destaque a la vista y el tacto.
Colores de fondo y materiales de impresión

Elegir los colores adecuados resulta clave para que el texto sea fácil de leer. Al combinar varios colores juntos pueden resultar agradables a nivel estético pero comprometer la legibilidad, a causa de la combinación de texto y fondo. Cuando las dimensiones de los caracteres son pequeñas es preferible usar una tonalidad oscura en un fondo claro y no al revés. Siempre es ideal usar combinaciones de alto contraste.
Hay que tener muy en cuenta que la elección del material de impresión puede afectar a los colores. Algunos soportes, como los papeles estucados y los polipropilenos garantizan resultados excelentes con impresión en cuatricromía. Sin embargo, encontramos casos particulares como el caso del PP plata brillante. Si se imprime en este soporte, al diseñar las etiquetas hay que considerar que si lo que se quiere es mantener los colores CMYK inalterados necesitarás utilizar el blanco cubriente de fondo. Por el contrario, si la intención es resaltar la coloración metálica y los elementos brillantes propios del material, el blanco no es necesario.
Incluso los papeles más selectos, como el Efecto martillado blanco y el Tintoretto, garantizan resultados excelentes con impresión en cuatricromía. En estos casos, la decisión de combinar o no varios colores puede verse influida por el estilo más refinado y minimalista que se quiera dar a la etiqueta.
Hay casos en los que es el color del papel el que domina toda la tonalidad. Esto sucede con el Jardín del Edén. Este material realizado con fibras de hierba seca, goza de un color especial que hace resaltar la etiqueta adhesiva, así como el carácter natural y auténtico del producto. Se recomienda por lo tanto no utilizar demasiados gráficos y colores.
Directrices de LabelDoo para crear archivos de impresión correctos
Para concluir, aconsejamos nuestra guía para la creación de un correcto archivo de impresión. Se trata de un pequeño manual que ayudará a diseñar un archivo que cuente con las características técnicas adecuadas. Lee nuestra guía.