En los últimos años, hemos sido testigos del renacimiento y la evolución de un segmento clave para el sector cervecero: las cervezas artesanales. Las pequeñas cervecerías han sabido captar, y siguen haciéndolo, a consumidores cada vez más atentos a sabores nuevos, más maduros y preparados frente a un producto con un perfil organoléptico sofisticado, diferente al de las cervezas industriales.
Las microcervecerías han realizado un gran trabajo de producción, al que hay que añadir una verdadera labor de comunicación y revalorización del producto. Estas empresas se han atrevido a presentar cervezas con una estética innovadora, a menudo atrevida e incluso provocadora, todo ello bajo un impulso dominado por la experimentación.
Muchas veces hemos hablado directamente con los productores con respecto a la lógica que han guiado sus decisiones. Puedes leer los artículos Etiquetas de cervezas: inspiraciones y experiencias de la cervecería La Fucina y Etiquetas para cervezas personalizadas: las opciones de la cervecería Apuano. Evidentemente la evolución estilística también ha afectado a las etiquetas.
Las etiquetas de cervezas artesanales se reconocen inmediatamente, cuentan historias, a veces incluso extravagantes y estas historias despiertan curiosidad y atención, además gráficamente son a menudo coloridas, ricas, particulares… Casi siempre las ideas en que se basan estas etiquetas nacen de colaboraciones interesantes, con artistas, diseñadores gráficos, dibujantes o de la mano de los propios maestros cerveceros y apuestan por ofrecer interpretaciones inusuales de la realidad.
El contexto se distingue perfectamente del industrial, una microcervecería tiene la necesidad de diferenciarse de los demás del nicho. Gracias a esta tendencia hacia la originalidad, es posible crear etiquetas adhesivas únicas que defienden la causa de la marca y reflejan su identidad. Todo ello respetando las limitaciones reglamentarias y las necesidades vinculadas a las especificaciones de la etiqueta.
La impresión, con las muchas oportunidades de personalización que existen, proporciona un apoyo valioso para alcanzar estos objetivos.
Etiquetas para cervezas ¿en botellas o latas?
Para las cervezas el más clásico de los envases es la botella de vidrio, pero con una tendencia procedente de Estados Unidos la popularidad de las cervezas en lata ha ido creciendo.
Completamente reciclable, el vidrio garantiza una resistencia a los cambios térmicos, su cierre es hermético y más económico para las empresas, la lata, sin embargo protege a la cerveza en su totalidad de la luz. Hay a quienes le gusta lo tradicional, en botella, o quienes prefieren la practicidad de la lata, y los productores responden a las dos tipologías de consumidores con propuestas en ambos casos.
Partiendo del material de impresión, sea para botella como para lata, una gran necesidad en ambas es la de contar con etiquetas resistentes a la humedad, especialmente en verano que la cerveza fría se podría definir como “obligatoria”.
Desde este punto de vista los mejores soportes de impresión son los polipropilenos, óptimos ya sea por la fuerte resistencia a la humedad y a las manchas como por la facilidad de aplicación sobre diferentes materiales, entre ellos vidrio y metales. Entre los más utilizados se encuentran el polipropileno blanco brillante, el blanco mate y el transparente que representan un compromiso perfecto entre calidad y costes reducidos.
El polipropileno plateado brillante resulta muy original, cuenta con superficie metalizada y posibilidad de crear efectos sorprendentes en la fase de impresión según el uso que se realice del blanco y los colores. Con blanco de fondo se mantienen inalterados los colores en CMYK y se neutraliza el efecto metalizado. Sin el blanco de fondo se realza la coloración metálica del soporte, para efectos más o menos brillantes dependiendo también del barniz aplicado.
Si el objetivo es mejorar aún más las etiquetas de las cervezas artesanales, la alternativa a los polipropileno son los papeles con barrera protectora, indicados para las botellas de vino blanco destinadas a estar en cubiteras pero también perfectas para las cervezas. Estos materiales aseguran efectos gratamente naturales, clásicos y elegantes.
Son indicados para la aplicación sobre el vidrio, por lo tanto para cervezas en botella. Entre los papeles con barrera tenemos disponible: el blanco martillado con barrera, el rústico blanco y el estucado mate.
Del formato de la etiqueta a la bobina
En cuanto al contenido de la etiqueta, una tendencia común es incluir información sobre la receta de la cerveza y sus cualidades de sabor, aroma y textura.
Muchas cervecerías se esfuerzan por realzar en la etiqueta el contenido, las cualidades y los ingredientes específicos, más allá de la información obligatoria, conscientes del hecho de que los aficionados tienen un buen conocimiento en la materia. La degustación y la experiencia sensorial con el producto ya no es algo exclusivo de vino.
Cuando una etiqueta contiene mucha información, durante el diseño es importante elegir el formato adecuado, considerando el espacio necesario para todo el contenido. Si para la lata es habitual optar por una única etiqueta adhesiva que envuelve el envase, para la botella de vidrio una buena solución es también el formato frente-reverso que permite tener la etiqueta doble: una para la parte delantera de la botella y una para la trasera.
Durante la impresión con el formato frente-reverso, es posible pedir ambas etiquetas en una sola configuración y colocarlas en una única bobina, optimizando así el proceso de aplicación en las botellas.
A pesar de que este aspecto se refiere al trabajo que la empresa realizará posteriormente, la impresión puede mejorar su rendimiento precisamente gracias a los rollos.
Utilizando bobinas específicas para las necesidades de cada cervecería, nos aseguramos de que la aplicación de las etiquetas se realice sin problemas ni pérdida de tiempo, ya sea de modo manual como automático.
El rollo puede manipularse fácilmente si la aplicación se hace a mano, y se dimensionará según las necesidades de los operadores y no con medidas estándar, y además el rollo puede insertarse sin problemas en la etiquetadora. Para la aplicación automática, además, en fase de configuración es posible definir: envoltura interna o externa, modo de salida, diámetro interno y diámetro externo máximo del rollo.
Una forma de expresión de la marca
Las necesidades informativas y técnicas, están las relacionadas a la par con la comunicación de marca. La identidad de la marca actúa como denominador común hasta el punto que resulta fácil reconocer una cerveza artesanal desde la etiqueta.
Muchas de las ideas e historias se materializan a través de gráficos particulares, a menudo vivos e inspirados en representaciones legendarias, mitologías, abstractas, futuristas, otros a través de un estilo más minimalista que hace referencia al pasado como a la tradición, en todos los casos con una estética diferente. Algunas representan a una marca que se presentan de manera irónica, otras como más rebeldes y a contracorriente. Es un hecho que también para las cervezas artesanales las etiquetas adhesivas deben alinearse con la identidad de la marca.
Algunas veces la gráfica ya consiguen por sí solos caracterizar la etiqueta, en estos casos puede ser suficiente personalizar las etiquetas de cerveza con los procesos necesarios, como el barnizado UV para garantizar la máxima protección y el troquelado, destinado al corte. Otras veces, en cambio, se puede confiar en acabados más exclusivos, destinados a realzar la estética de la etiqueta, a través de los detalles: la impresión en caliente estándar, la impresión en caliente 3D y el relieve serigráfico 3D.
Lo que cuenta siempre es la coherencia entre el aspecto final de la etiqueta y la imagen de la cervecería para posicionar la marca en la mente del consumidor y hacerla reconocible y memorable.