PARA CREAR UNA ETIQUETA, COMIENZA POR EL ENVASE

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Para diseñar una etiqueta adhesiva es fundamental tener ya decidido sobre qué envase se aplicará. Parece obvio, pero no siempre lo es.

Cuando se planifica crear una etiqueta adhesiva, sabemos que en lo primero en lo que piensa es en el diseño, el material y todos los elementos que afectan a la estética del producto. Sin embargo, un elemento determinante para la creación de la etiqueta es el envase en el que se va a aplicar.

No se puede crear una etiqueta si no se ha elegido un envase para el producto porque las características de un frasco, tarro o lata influirán en el resultado final. Reconocer el recipiente adecuado requiere observarlo y escogerlo, no limitarse a imaginarlo. Para entendernos, no basta con saber que la etiqueta se aplicará a una botella, porque, aunque sean similares en forma, existen muchos tipos de botellas e incluso un detalle que parece insignificante podría ser relevante en la correcta creación de la etiqueta.

Veremos cuáles son las características del envase a tener en cuenta y cómo pueden condicionar la realización y la configuración una etiqueta adhesiva

Crear una etiqueta a partir de las dimensiones

Crear cualquier etiqueta adhesiva está estrechamente relacionado con las dimensiones del envase y lo primero a tener en cuenta es el espacio disponible:

  • Recipientes pequeños: en una botella de perfume o un tarro de especias, el espacio será limitado. En estos casos el diseño debe optimizarse para lograr una etiqueta completa pero sin sobrecargarla con información y elementos gráficos. Es fundamental que los datos, especialmente los obligatorios, sean bien visibles y legibles.
  • Envases más grandes: en una botella de vino o un dispensador de jabón, se puede jugar más con los espacios amplios, pero requiere también una distribución equilibrada del contenido para evitar un efecto disperso.

Tener en cuenta la forma

Una etiqueta destinada a un soporte cilíndrico tendrá exigencias diferentes respecto a la etiqueta que se aplicará en un área plana y con ángulos limpios. En este caso, influyen tanto el diseño de la etiqueta como la elección del material de impresión, teniendo en cuenta su capacidad de adherencia. Cuando hablamos de materiales, existen opciones más adecuadas para cubrir superficies curvas o diámetros muy pequeños y otras, en cambio, idóneas para las superficies planas.

En cuanto a la parte gráfica y el contenido de la etiqueta, el diseño se vuelve más complicado si la etiqueta debe revestir superficies curvas, ya que en correspondencia con estas áreas texto e imágenes podrían deformarse y resultar difíciles de leer. Para evitar el riesgo es posible limitar el uso de textos demasiado largos o de detalles en las curvas. Una idea sería colocar los elementos gráficos más importantes en la parte central de la superficie visible.

En el caso de un envase con forma particular, la etiqueta podría tener que ser personalizada no únicamente en dimensiones, sino también en corte, para garantizar una perfecta adherencia y un efecto visual armonioso. Encuentra más información en el artículo, Cómo personalizar etiquetas adhesivas para envases irregulares.

El material también tiene su papel

El material del envase influye en la elección del soporte de impresión de la etiqueta y, a su vez, también puede ser una inspiración para el diseño gráfico. La compatibilidad entre la etiqueta y el tipo de envase es esencial para garantizar una aplicación duradera y un aspecto estético coherente.

Vidrio

Es uno de los materiales más utilizados, sobre el que se aplican con facilidad la mayoría de los soportes de impresión. En el caso de los envases de vidrio, es necesario prestar especial atención a la fase de aplicación de la etiqueta, especialmente, cuando se realiza de forma manual, resulta fundamental trabajar correctamente para evitar la aparición de burbujas o deformaciones en la etiqueta.

En cuanto al diseño, si el vidrio es transparente, es posible crear el popular efecto no-label look, un estilo en el que la etiqueta casi no se percibe, dando la sensación de que el producto no lleva. Moderno y ligero, utilizado por las empresas que apuestan por la alta calidad y desean dar el máximo protagonismo al producto. Para saber más, puedes leer: «Etiquetas adhesivas transparentes: ejemplos para personalizarlas».

Plástico

El plástico es ampliamente utilizado en muchos sectores, especialmente en los relacionados con la cosmética, la higiene, el cuidado y la limpieza del hogar.

Las superficies de plástico pueden ser rígidas o flexibles. En el segundo caso, por ejemplo en envases flexibles para cremas, la etiqueta debe ser capaz de adaptarse a la deformación del dispensador durante el uso, sin cambiar de aspecto ni despegarse. En las zonas de pliegue, los materiales elásticos como los polipropilenos son los que ofrecen mayor resistencia.

Metal

A menudo utilizado para latas o envases más grandes, es un material rígido con superficie lisa y poco porosa. Los adhesivos más adecuados para revestir el metal son los de alta resistencia y con mayor capacidad de adhesión

Para realzar el efecto del envase metálico, desde el punto de vista estético se puede enriquecer la etiqueta mediante el uso de láminas aplicadas con estampación en caliente, o bien plantear la creación de una etiqueta impresa en polipropileno plata brillante, que daría continuidad a la superficie metálica del envase

Papel

A diferencia del metal o del plástico, el papel y el cartón son materiales porosos. Estas características pueden influir en la capacidad de la etiqueta para adherirse correctamente, especialmente en las superficies ásperas y fibrosas del cartón.

También en este caso, el mejor material de impresión debe seleccionarse no solo en función del resultado estético, sino también de su capacidad de adherirse a superficies porosas y no lisas. Sin embargo, si se necesita una adhesión temporal, es posible crear etiquetas extraíbles imprimiendo en Polipropileno con adhesivo removible, apto también para superficies de papel y perfecto para retirar las etiquetas sin dejar residuos.

Crear una etiqueta basada en la superficie del envase

Uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de una etiqueta adhesiva es la superficie del envase. Como vimos en el apartado de los materiales, la superficie puede ser lisa, rugosa, porosa e incluso irregular. Estos aspectos influyen en la capacidad de adhesión de la etiqueta y su duración.

En general, los envases con superficies perfectamente lisas favorecen una mejor adhesión de la etiqueta, debido a que el adhesivo entra en contacto completo con la superficie sin obstáculos. Esto es especialmente importante para materiales como vidrio, plástico o metal, donde la etiqueta permanece firmemente pegada e integrada.

Por el contrario, cuando la superficie del envase es rugosa o granulada, puede resultar más difícil obtener una adhesión uniforme. Por ejemplo, es el caso del cartón o, en general, superficies texturizadas. Aquí, el adhesivo debe llenar los espacios creados por la trama y puede no llegar a todas las áreas. Esto puede causar que las etiquetas se levanten y que su aspecto sea imperfecto. En estos casos es importante elegir etiquetas con adhesivos especialmente resistentes y adecuadas para superficies irregulares. 

Resumiendo: el envase es uno de los elementos a tener en cuenta al crear una etiqueta. ¡Tener las ideas claras sobre el envase es necesario para diseñar correctamente la etiqueta y obtener un producto final de alta calidad!