Para crear etiquetas de vino con éxito ¿Basta una buena idea?
Decididamente no. El diseño de una etiqueta no es un elemento aislado, sino que debe tener en cuenta múltiples factores, entre ellos la finalidad del producto, la identidad de la empresa y los hábitos de compra de los consumidores.
Una buena idea solo se convierte en éxito cuando surge tras valorar cuidadosamente todos los parámetros y la etiqueta refleja con precisión lo que el vino transmite. Elegir bien el material y los acabados adecuados marca claramente la diferencia.
Si deseas saber más sobre este tema, te invitamos a leer: Imprimir las etiquetas para vino online, donde encontrarás muchos consejos útiles de cómo configurar e imprimir las etiquetas de tus vinos.
Los hábitos de compra de un consumidor de vino
La idea para una etiqueta de vino también está condicionada por las tendencias del mercado. Comprender los deseos y hábitos de los consumidores es fundamental para diseñar una etiqueta adhesiva que sepa estimular la curiosidad y los sentidos de las personas.
Hoy más que nunca, adaptar la etiqueta considerando estos factores es una gran oportunidad. Permite a la bodega ofrecer una respuesta visual inmediata a las expectativas de distintos públicos.
Tradición y modernidad
La combinación entre tradición y modernidad siempre ha sido un clásico para un producto como el vino. Por su naturaleza el vino está ligado al territorio, a la historia de la bodega y a los métodos clásicos de producción. Pero, la forma en que los consumidores viven la tradición cambia. La etiqueta no tiene porqué ser únicamente un guiño a la historia, sino que también se convierte en un medio para expresar aspectos más actuales que pueden enriquecer la experiencia de la degustación.
Atención al medioambiente
Los consumidores, especialmente los más jóvenes, están cada vez más atentos al cuidado del medioambiente y aprecian a las empresas vinícolas que toman decisiones concretas en este sentido. Un diseño que comunica estos valores, a través de la elección de papeles ecológicos y reciclados, unos colores concretos y un estilo gráfico adecuado, puede reforzar la percepción positiva de la marca y favorecer la elección de compra.
Edad y género
Las preferencias de quienes beben vino cambian también según el género y la edad. Los millennials, nacidos entre 1981 y 1996, son los más curiosos y están más interesados en profundizar en el conocimiento de nuevas propuestas enológicas, se dejan inspirar por vinos alternativos y son menos rígidos en sus elecciones. En cambio, los consumidores de 50 años o más son los más fieles a sus hábitos. Para ellos es fundamental tener la certeza de lo que beben, confiar en la calidad del producto y mantener sus costumbres. Por último, según los estudios, las mujeres con un gran conocimiento del vino pueden ser más indecisas a la hora de elegir debido a que son más exigentes. Esta diversidad en los comportamientos de compra se traduce en mayores oportunidades para las bodegas.
Ideas para crear etiquetas de vino
Ahora veamos ideas para la personalización de las etiquetas del vino.
Para que una idea se convierta en la apuesta ganadora, debe desarrollarse respetando los parámetros adecuados al producto. Una vez tenidos en cuenta todos estos factores, es el momento de dar paso a la creatividad. Existen varias opciones que permiten cumplir estas condiciones y, al mismo tiempo, dar fuerza a tu etiqueta, llamando así la atención de los consumidores. Nuestros ejemplos pueden adaptarse a tu vino en función de los distintos factores que influyen en la elección de tu público objetivo.
Una etiqueta creativa gracias a los acabados
La creatividad atrae. En los últimos años, muchas empresas han diseñado las etiquetas de sus vinos con un estilo inusual y cautivador rompiendo con los esquemas más clásicos, e incluyendo etiquetas inspiradas en obras de arte y hasta algunas más sarcásticas. Producir algo lleno de información visual no significa necesariamente enriquecer la etiqueta, incluso una bodega con un estilo más minimalista puede diseñar las etiquetas más originales. La simplificación requiere a veces de más esfuerzo y una etiqueta minimalista puede ser muy llamativa y elegante.
Sea cual sea la configuración gráfica se puede contribuir a la creatividad, desde los acabados a la hora de la impresión. Estos últimos, permiten personalizar las etiquetas de vino en un modo específico y en base a las exigencias de cada bodega. De este modo se generan efectos que jugarán en el impacto visual.
Los más utilizados son la impresión en caliente estándar y la 3D, ambos en auge dentro del mundo enológico, sobre todo por la luminosidad y el brillo que aportan logrando un carácter elegante y refinado. Estos acabados embellecen uno o más elementos de la etiqueta mediante el uso de una lámina que puedes encontrar disponibles en oro, cobre o plata para impresiones 3D, y en varios colores para la impresión estándar. La diferencia sustancial entre las dos, consiste en el efecto final, la impresión en caliente con lámina 3D deja un ligero espesor con efecto tridimensional. Si quieres saber más sobre este tema, te adjuntamos el artículo: Etiquetas con impresión en caliente ¿estándar o 3D?
Entre los acabados también merece la pena mencionar el relieve serigráfico 3D, capaz de resaltar uno o más elementos de la etiqueta a través de un espesor proporcionado por laca UV transparente.
Una etiqueta de vino aterciopelada
La plastificación es junto con el barnizado la elaboración más recomendada para otorgar mayor resistencia a la etiqueta del vino. Dentro de esta categoría encontramos la plastificación soft-touch de la cual el aspecto más interesante es que a la vez que protege de la humedad, da un efecto de terciopelo y añade una superficie sedosa.
Personalizar la etiqueta del propio vino con esta plastificación soft-touch siempre es una elección fantástica si la idea es apostar por un estilo refinado y elegante. Además, con este acabado se estimulan también las sensaciones táctiles de la persona.
Recuerda que la plastificación soft-touch no puede ser aplicada al papel con efecto martillado, con superficie verjurada o con relieve. En cambio, sobre los demás soportes enológicos como los Estucados, el Abedul reciclado, el Efecto seda perlado UWS, o el papel de Algodón con barrera dá muy buenos resultados.
La idea de la etiqueta transparente para el vino
Una idea actual en el mundo del packaging es la de realizar etiquetas transparentes. Una de las maneras más originales de lograr este efecto es utilizar la eliminación del elemento interno. Un proceso que permite extraer algunas partes de la etiqueta. El resultado es más superficie de vidrio a la vista y más protagonismo al contenido de la botella.
Para aplicar correctamente esta elaboración, es importante sacar pocos elementos, de dimensiones no demasiado grandes y con formas regulares.
El resultado es un hermoso aspecto elegante y minimalista, moderno especialmente adecuado para vinos de gama premium.
Una etiqueta de vino con forma personalizada
Además del diseño gráfico y de los materiales, la forma de la etiqueta también puede convertirse en un elemento distintivo. Elegir un formato no estándar permite crear un efecto original y captar fácilmente la atención. Se puede optar por siluetas sinuosas que evocan la naturaleza del vino, etiquetas troqueladas con perfiles irregulares o incluso soluciones que aportan profundidad.
La idea de la etiqueta con formato personalizado puede resultar interesante para ediciones limitadas o botellas de vino más particulares. Si se opta por un formato de este tipo, la única precaución es tener cuidado de no crear formas demasiado complicadas ni líneas abiertas. De lo contrario, el corte en la fase de troquelado podría ser irregular o impreciso.
Coherencia entre etiqueta, vino y empresa

La etiqueta revela la personalidad del vino, pero también la de su marca.
Desde el punto de vista gráfico, esto implica coherencia de estilos. Si por ejemplo entre los estilos de la marca se prevén dos familias de tipografías, en la etiqueta del vino sería inapropiado utilizar una tercera, ya que sería incoherente con el resto. Lo mismo vale para los colores y en principio para cualquier otra elección determinante para la imagen de la marca.
Tomemos por ejemplo la elección del material de impresión.
Para una empresa que mantiene un perfil muy elegante, podría ser más adecuado un papel no brillante con un barnizado mate. Por otro lado, una bodega con características estéticas vinculadas al medio ambiente podría optar por la idea de una etiqueta impresa sobre un material ecológico.
En nuestro catálogo online, los soportes de impresión de las etiquetas de vino están agrupados en la categoría Vinos, licores y especiales. Para tener una idea más precisa de cómo podría ser su etiqueta de vino, pida nuestro muestrario de papeles. Se trata de un dosier con el cual podrás ver y tocar todos nuestros materiales.