Quién comercializa en el extranjero, sabe que la estrategia de venta de una empresa es a menudo diferente y se debe estudiar en función del contexto cultural del país en cuestión. Por motivos obvios, cualquier herramienta de marketing, o etiquetas destinadas a países y continentes diferentes, necesitan ser personalizadas de un modo u otro. Hay que pensar que un mensaje que puede influir positivamente a los consumidores españoles puede tener un efecto diferente en Oriente.
En las etiquetas adhesivas personalizadas, esto supone una verdadera revisión del diseño gráfico, comenzando por el cumplimiento de las diferentes normas. Además, se deben estudiar los textos, las imágenes, e incluso también los colores y los acabados. Es muy importante tener en cuenta la cultura local, observar los elementos que funcionan mejor en cada país y si es necesario sustituirlos.
Aunque a veces es posible producir una única etiqueta con la información en varios idiomas, una estrategia eficaz prevé realizar etiquetas personalizadas según el país.
Veamos algunos aspectos en los que vale la pena pensar.
El «Made in» siempre funciona
Sabemos lo apreciado que es el saber hacer de algunos países en el mundo, especialmente en un sector como el agroalimentario. Cuando el producto se comercializa en el mismo país, destacar la procedencia pasa a ser algo secundario y se opta por resaltar otros aspectos más importantes como la sostenibilidad. Sin embargo, esto cambia para los productos destinados al extranjero.
Hay varias formas de expresar el origen del producto en la etiqueta, una es a través del texto “made in” y otra puede ser insertar directamente la bandera dentro del diseño. Colocar algunos de estos símbolos que todo el mundo conoce, es una forma clara y directa de mostrar de dónde viene el artículo y de influir en las decisiones de compra de los consumidores.
Esloganes y expresiones ¿Es suficiente con traducir los textos en las etiquetas?
Imaginemos que hemos utilizado un breve mensaje en la etiqueta y que este hace referencia a un modo de decir particular o a cualquier aspecto típico de nuestra cultura. Traducir el texto, en este caso, no tendría sentido ya que ese mensaje no sería entendido en el extranjero ni interpretado como debería.
Esto vale para frases y esloganes, pero también para palabras individuales. Por lo tanto, es necesario reestructurar los textos que se basen en aspectos propios de una región y que no tienen el mismo valor fuera. Es posible reemplazarlos con algo similar, como con una expresión típica de cada país o si no existe, con un contenido equivalente.
Se puede pensar incluso en eliminar los textos ambiguos transmitiendo el mensaje a través de elementos de otro género.
El significado de los colores no es universal
Muchas empresas usan los colores para mejorar la calidad de los mensajes y evocar sensaciones de diversa naturaleza. Los colores ayudan a reforzar la comunicación e incluso llegan a condicionar las decisiones de compra de las personas.
Sin embargo, el valor significativo de los colores también puede verse afectado por las diferentes culturas.
Veamos un caso muy conocido: el blanco.
Lo que en la mayoría de los países occidentales se asocia con la pureza, en algunas zonas de Oriente representa el color del luto. Para los productos que se comercializan en estos países, es mejor reemplazar el blanco con un color más positivo. Otro ejemplo es con el rojo. En algunas regiones de África este color simboliza la mala suerte y por lo contrario en China el rojo simboliza fortuna y riqueza.
Aún así no solo hay que tener cuidado con las diferencias de la simbología de los colores sino también con su uso ya que un uso exclusivo o excesivo en la etiqueta fuera de contexto, podría generar confusión.
En general, las mayores diferencias en la simbología cromática se observan entre los países occidentales y orientales. Algunos colores están vinculados a tradiciones antiguas y a aspectos religiosos propios de cada región. Además, no debemos olvidar la importancia de países como China o Corea, donde el valor de los colores adquiere un significado notable en las estrategias de marketing.
Incluso cambiar los nombres
Un aspecto muy importante, que debe tenerse en cuenta antes de llegar a crear las etiquetas, se refiere al nombre, tanto de la marca como del producto. Aunque un nombre aquí puede parecer sencillo y fácil de recordar, en el extranjero podría no funcionar debido a la diversidad lingüística.
Uno de los problemas más comunes es la asonancia con otras palabras, lo que implica una percepción diferente y que llevaría a pronunciar el nombre de manera incorrecta.
En el panorama internacional no es raro encontrar marcas famosas que utilizan varios nombres, uno para cada país.
Para crear versiones diferentes de las etiquetas personalizadas aprovecha las variantes gráficas
Si el restyling de la etiqueta implica cambios únicamente gráficos, podría ser muy ventajoso imprimir etiquetas personalizadas para varios países de una sola vez, sin necesidad de configurarlas y ordenarlas individualmente. La opción de las variantes gráficas está especialmente pensada para optimizar tiempos y costes siempre que se presente una necesidad de este tipo.
Una vez establecida la cantidad total de etiquetas, este parámetro permite crear todas las etiquetas con variantes gráficas y añadir cantidades personalizadas. Podríamos pedir por ejemplo 10000 etiquetas para un país, 20000 para otro, 15000 para otro y hacer un total de 45000 etiquetas adhesivas.
Esta se ha convertido en una de las opciones más apreciadas y utilizadas por nuestros clientes ya que permite ahorrar considerablemente en comparación con pedidos individuales. Para terminar añadimos este artículo en el que explicamos cómo utilizar este parámetro y qué hacer: Variantes gráficas de las etiquetas directamente en línea. Todas las ventajas.